Parar el destino una vez más y darle la vuelta a todos los planes. Pasar de reír a llorar a carcajadas, de salir corriendo a enfrentarse a todos los miedos, cambiar un no por un sí, un "no puedo" por un "lo conseguiré". Llegar justo a tiempo antes de que la puerta se cierre y poder abrir una ventana más, saltar por un barranco y antes de llegar al borde volver al principio y saltar otra vez. Porque de todas las cosas que hagas, solo eres tú quien decide hacerlas y aunque es imposible ganar al destino, lo intento unas 42651051286432 veces más y me retiro.
Me escapé de la fábrica de vagos despacito porque me cansaba. Desde entonces me ubico al final del infinito para que casi nadie me encuentre.
sábado, 13 de octubre de 2012
Suena demasiado bien.
Parar el destino una vez más y darle la vuelta a todos los planes. Pasar de reír a llorar a carcajadas, de salir corriendo a enfrentarse a todos los miedos, cambiar un no por un sí, un "no puedo" por un "lo conseguiré". Llegar justo a tiempo antes de que la puerta se cierre y poder abrir una ventana más, saltar por un barranco y antes de llegar al borde volver al principio y saltar otra vez. Porque de todas las cosas que hagas, solo eres tú quien decide hacerlas y aunque es imposible ganar al destino, lo intento unas 42651051286432 veces más y me retiro.
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