Me escapé de la fábrica de vagos despacito porque me cansaba. Desde entonces me ubico al final del infinito para que casi nadie me encuentre.
sábado, 3 de noviembre de 2012
Inconsolable.
Cierro la puerta unas cuantas veces, muchas veces antes han sido filmadas como escenas repetidas cuando te dejé ir esa noche sin decir ni una palabra. Intento dormir, pero el reloj está pegado en los pensamientos entre tu y yo. Mil lamentos más desenredados, si estuvieras esta noche justo aquí, juro que te lo diría. Trepo las paredes, puedo ver el borde pero no acepto la caída. No quiero pasar un día más guardando esto dentro de mí, me está matando, porque todo lo que siempre quise está en ti y desearía poder encontrar las palabras para decir que cada vez que te vas soy inconsolable.
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